Este es el masaje tradicional que practican casi todos los kinesiólogos. Se aplica a la totalidad de los músculos, ligamentos y articulaciones del cuerpo, y consiste en estimular la musculatura, lo que la acondiciona para grandes esfuerzos.
Masajeando vigorosamente y realizando una buena estimulación, se consigue que la sangre irrigue mejor el cuerpo. Esto ayuda a lograr un óptimo funcionamiento del organismo.