Los movimientos que se efectúan en esta práctica no tienen relación alguna con los que se realizan en los masajes convencionales. En el drenaje linfático, el masajista hace maniobras ligeras de estimulación y presión, a través de las cuales activa la circulación linfática encargada de evacuar los desechos y toxinas del organismo.
El Drenaje Linfático se recomienda especialmente para casos de tobillos inflamados y piernas hinchadas, así como cuadros varicosos y de celulitis avanzada.
Para ver resultados concretos, deben esperarse al menos seis y diez sesiones.